Hay casos que se quedan contigo cuando sales de consulta. Casos en los que algo no termina de encajar, en los que dudas de si estás tomando el camino más útil, en los que sientes que te falta perspectiva o simplemente alguien con quien pensar en voz alta. Eso no es un fallo. Es lo que ocurre cuando ejerces esta profesión con honestidad. La supervisión clínica existe para ese momento exacto.
¿En qué consiste?
Lo que hacemos es afinar cómo conduces las sesiones, resolver tus dudas concretas sobre casos en curso, ampliar tu repertorio de intervenciones o simplemente salir de la inercia de trabajar solo.
¿Cómo lo hacemos?
Podemos hacerlo de dos maneras. Tú eliges cuál es más útil para ti
Formato y enfoque
Todas las supervisiones se realizan de forma online, con lo que puedes acceder desde cualquier lugar.
La duración puede ser variable en función de tu necesidad pero habitualmente empleando una hora podemos hacer grandes avances.
El enfoque de trabajo es integrador, desde distintas orientaciones psicoterapéuticas para que el análisis no quede atrapado en una sola lógica. Eso te da herramientas más flexibles, y a tus pacientes, mejores resultados.